Lotes de tecnología al por mayor
Móviles, portátiles, tablets y más, en lotes cerrados para profesionales del sector. Unos salen funcionales, otros para reparar y otros sin revisar: lo que es cada uno lo dice su ficha.
Esto es lo último que ha salido
Estos lotes ya tienen dueño y no se pueden comprar; están aquí para que veas qué tipo de material sale y a qué ritmo. Si buscabas algo parecido, dinos qué perfil quieres y te avisamos cuando entre el siguiente.
Lote Huawei FreeBuds 3i
LOTE SERVIDORES Z4 G4
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Qué es un lote, qué llevas dentro y cómo se compra
Un lote es una operación cerrada, no un producto de catálogo
Un lote es un conjunto de aparatos que se vende entero y a un solo comprador. No es una selección de la tienda ni un pedido que se pueda partir: es lo que ha entrado por una vía concreta —el renove de una empresa, un fin de renting, devoluciones de un distribuidor, excedente de almacén— y sale tal y como está descrito, con las unidades que tiene y en el estado que tiene.
Por eso cada lote se cierra por separado. El precio se publica por unidad y sin IVA para que puedas hacer la cuenta sin calculadora: multiplicas por las unidades y ya sabes lo que cuesta la operación entera.
Esto es venta entre profesionales del sector
Quien compra aquí es una tienda de segunda mano, un taller de reparación, un mayorista o alguien que compra para revender. En la tienda vendemos una unidad a un particular; aquí salen veinte, cincuenta o doscientas de golpe hacia alguien que ya sabe qué va a hacer con ellas.
Eso cambia la conversación entera. No hace falta convencerte de nada: lo que necesitas es saber qué hay dentro, en qué estado, cuántas unidades y a cuánto sale cada una. El resto sobra.
Funcionales, para reparar o sin revisar: no todos los lotes son lo mismo
Es la primera pregunta que hay que hacerse, porque de ella dependen el precio y el trabajo que tendrás por delante cuando llegue el palé.
- Lotes funcionales. Aparatos probados, que encienden y hacen lo que tienen que hacer. Se pueden poner a la venta con poco trabajo por medio. Es lo que busca una tienda que quiere reponer estantería sin montar un taller.
- Lotes para reparar. Entran con algún fallo conocido —pantalla, batería, puerto de carga, placa— y se venden sabiéndolo, con el precio puesto en consecuencia. Sale a cuenta si tienes taller y piezas; no sale a cuenta si no los tienes.
- Lotes sin revisar. Llegan como nos llegaron a nosotros, sin abrirlos uno a uno ni clasificarlos. Dentro habrá de todo, y eso se dice de antemano: la clasificación la haces tú y el precio del lote lo refleja. Es la compra que más depende de tu criterio.
Cuál de las tres es cada lote no hay que adivinarlo: está en su ficha, junto al grado —A, B, C o mixto—, al origen del material y a lo que se puede hacer con él, sea revenderlo, sacarle piezas o las dos cosas. Si un lote no dice que está probado, es que no lo está.
Lo que puedes ver de un lote antes de decidir
Cada lote publicado enseña su composición: qué modelos hay y cuántas unidades de cada uno, sacado del inventario real de la ubicación donde está guardado, no de una estimación a ojo. Al lado van las fotos del lote tal y como está, la cantidad total, el grado, su número de referencia y el precio por unidad. Y hay un PDF descargable con lo mismo, por si tienes que enseñárselo a un socio o compararlo con otra oferta encima de la mesa.
Si después de eso te falta un dato, pregunta. El teléfono y el WhatsApp de arriba los contesta quien tiene el lote delante.
Las condiciones van escritas en cada lote
Un lote de móviles para reparar y un lote de portátiles funcionales no pueden llevar las mismas condiciones, así que no publicamos una condición única para todos. Lo que acompaña a cada lote —revisión, garantía si la lleva, cualquier acuerdo particular— se indica en la descripción de ese lote y se cierra por escrito antes de comprar.
No es una manera de escurrir el bulto, es lo contrario: una promesa general que vale para todo acaba no valiendo para nada, y en una compra de cincuenta unidades lo único que cuenta es lo que se pactó en esa compra.
Se publican por tandas, no todos los días
Un lote existe cuando existe. Depende de lo que entre —un renove grande, un fin de contrato, la devolución de un distribuidor—, así que hay meses con varios lotes nuevos y meses con uno. Es la diferencia con un catálogo: aquí no se repone, se publica lo que hay.
Si hoy no ves lo que buscas, no esperes a encontrarlo de casualidad. Dinos el perfil —qué familia, qué gama, qué volumen y en qué estado lo quieres— y te avisamos cuando entre algo que encaje.
De dónde sale este material
El material entra en nuestras instalaciones de Toledo, se ubica y se cuenta unidad a unidad antes de publicarse. De ahí sale la composición que ves en cada ficha: contado, no estimado. Y por eso podemos decirte cuántas unidades de cada modelo hay dentro sin tener que llamar a nadie. Lo que además se reacondiciona lo reacondicionamos nosotros. No revendemos lotes montados por un tercero y descritos por teléfono.