La pregunta que todos nos hacemos: Samsung o iPhone
Cuando entras en nuestro taller de Removil, lo primero que ves es una realidad incómoda: ambos fabricantes tienen sus puntos fuertes y sus talones de Aquiles. No es que uno sea simplemente mejor que el otro. Es que fallan de formas distintas, en momentos distintos, y con costes distintos.
Llevamosmás de 5 años abriendo, analizando y reparando smartphones reacondicionados de todas las marcas. Y los datos que verás aquí no vienen de encuestas de internet ni de especulaciones. Vienen de las manos de nuestro equipo técnico, de piezas defectuosas real, de costes de repuesto documentados.
Pantallas: donde empieza la diferencia
La pantalla es el culpable número uno de las reparaciones en ambas marcas. Pero aquí es donde los datos se ponen interesantes.
En nuestro taller, el Samsung Galaxy S (S23, S24) llega con roturas de pantalla en un 32% de los casos. El iPhone (13, 14, 15) llega roto en un 28%. Parece una diferencia pequeña, pero cuando recibes 200 móviles al mes, esos 4 puntos porcentuales son 8 móviles más con problemas.
Lo más importante: el coste de sustitución. Un panel OLED para un Galaxy S23 cuesta entre 120-150 euros. Un panel de iPhone 14 cuesta entre 180-220 euros. Los iPhone usan tecnología más cara, pero también más resistente a pequeños golpes. Lo vemos constantemente: una caída de 1,5 metros muele el Galaxy, pero el iPhone aguanta con un pequeño rayón.
Cristal de atrás: el enemigo silencioso
Aquí los Galaxy S brillan (literalmente). Su trasera de cristal es más frágil que la del iPhone. En el 18% de los Galaxy S que recibimos, el cristal trasero está roto o desconchado. En los iPhone, ese porcentaje baja al 9%.
¿Por qué? El cristal de Corning Gorilla Glass en los iPhone tiene un tratamiento anti-caída mejor. Además, Samsung usa un diseño de cámara que sobresale más, concentrando la presión en puntos concretos cuando se cae.
Batería: aquí Samsung tiene un problema
Este es el dato más sorprendente que hemos documentado. En equipos con más de 2 años de antigüedad:
- Samsung Galaxy S: 41% llega con batería degradada por debajo del 80% de capacidad
- iPhone: 28% llega en la misma situación
Los Galaxy S envejecen la batería más rápido. No sabemos exactamente por qué (probablemente una mezcla de software y hardware), pero el dato es consistente. Cuando compramos lotes de móviles usados, los Galaxy S sempre tienen baterías más cansadas.
El coste de reemplazo es similar (40-70 euros en ambas marcas), pero el punto es: los iPhone mantienen la batería mejor. Y eso se traduce en menos gastos de reparación a largo plazo para el propietario.
Puertos y conectores: la lección oculta
Aquí los datos son claros. El 15% de los Galaxy S llega con problemas en el puerto USB-C (carga lenta, conexión inestable). En iPhone, ese porcentaje es del 8%.
Pero espera. Los iPhone usan Lightning (en modelos hasta el 14) o USB-C (15 en adelante). El Lightning es más delicado, pero menos propenso a contaminación por polvo. El USB-C de Samsung acumula más restos de bolsillo.
Coste de reparación: limpiar y restaurar un puerto (sin cambio): 20-30 euros en ambos casos. Cambio completo: 50-80 euros.
Cámaras: donde Apple se lleva la victoria
El 12% de los Galaxy S llega con problemas en la cámara (enfoque automático roto, sensor sucio que no se limpian bien). En iPhone ese porcentaje cae al 5%.
¿Razón? Los módulos de cámara Samsung son más accesibles (lo que parece bueno, pero no lo es). Se aflojan más fácilmente con golpes. Los iPhone tienen módulos más integrados, que aguantan mejor.
Reemplazo de módulo de cámara: 80-120 euros en Galaxy S. En iPhone: 150-200 euros. Así que aunque falla menos, cuando falla cuesta más arreglarlo.
Software: el factor invisible pero crucial
Aquí es donde el análisis se vuelve incómodo. El 22% de los Galaxy S reacondicionados llega con problemas de software relacionados con historial previo (apps que no se desinstalan bien, bloat previo del operador).
Con iPhone, ese número baja al 3%. Apple limpia mejor el software cuando vende un reacondicionado certificado, pero eso también refleja una verdad: los Galaxy envejecen peor a nivel de software. Android acumula más basura con el tiempo.
Es subjetivo, pero es lo que vemos en el taller.
El análisis de costes real
Aquí viene lo importante. Hemos calculado el coste promedio de reparación para un móvil usado de 2-3 años:
- Samsung Galaxy S23: 186 euros en reparaciones comunes (pantalla, batería, software)
- iPhone 14: 198 euros en reparaciones comunes
- Galaxy S24: 164 euros (módulos más nuevos, menos deterioro acumulado)
- iPhone 15: 205 euros (USB-C todavía es nuevo, costes de repuesto altos)
Pero aquí está el giro: los Galaxy que necesitan reparaciones, tienden a necesitar más de una. El 34% de los Galaxy S que reparamos vuelven con otro problema en los siguientes 6 meses. Con iPhone, ese porcentaje es del 19%.
¿Cuál deberías comprar reacondicionado?
Si buscas móvil reacondicionado y quieres que dure:
- Elige iPhone si: quieres máxima durabilidad a largo plazo, aunque sea más caro. Un iPhone 14 reacondicionado de grado A va a darte 3-4 años sin problemas serios.
- Elige Galaxy S si: planeas cambiar en 2 años, quieres mejor pantalla (más grandes, más fluidas, 120Hz) y no te asusta hacer una reparación menor. Un Galaxy S24 reacondicionado es una ganga, pero mantente vigilante.
El dato que nadie menciona
En nuestro taller, el 61% de los móviles que volvemos a vender como reacondicionados son iPhone. El 39% son Galaxy.
¿Por qué? Porque los Galaxy se revenden más rápido como usados (la gente se aburre antes). Los iPhone envejecen mejor, así que llegan a nosotros en mejor estado y podemos ofrecerles una segunda vida como reacondicionados certificados.
Eso te dice algo.
La conclusión del taller
No es que el iPhone sea objetivamente mejor (aunque los datos lo sugieren). Es que el iPhone envejece con dignidad. Después de 3 años sigue funcionando bien. El Galaxy también, pero necesita más cuidados.
Si compras reacondicionado, estás comprando un móvil que ya ha sido golpeado por la vida. Y aquí es donde la fiabilidad importa.
Visita nuestro FAQ si tienes dudas sobre garantía y procesos de reacondicionamiento, o echa un vistazo a nuestra política de garantía para saber exactamente qué cobertura obtienes.